La experiencia de mi vida...porque siempre habrá una "new life" que contar.

jueves, 28 de julio de 2011

Fin del semestre


De nuevo llegó ese período tan temido por los estudiantes... ¡el período de EXÁMENES! 

El mío comenzó hace ya unas semanas, como siempre empecé con el alemán, el cual, bueno, aún no sé la nota, pero espero que no se haya dado tan mal y esta mañana he hecho los temidos (o agradecidos) exámenes de Dilling...No sé si os he hablado de él en algún momento...recuerdo que cuando lo conocí sentí que volvía a mis inicios en la universidad, estaba frente a un Jesús Punzón, a la alemana, la mismas ganas de enseñar y la misma simpatía, aún sin entender lo que decía en las clases (eran en alemán), recuerdo reírme bastante en ellas. Clases donde conocí a los primeros alemanes (algunos de ellos ahora grandes amigos), clases en las que tuve mis primeros contactos con el alemán y las bases contables del país, es curioso que sepa términos contables en alemán de los cuales no tengo ni idea de cómo son en inglés (supuesto idioma que conozco bastante bien), clases que me ayudaron a conocer la cultura universitaria, y las que aprendí que, definitivamente, los alemanes tienen otras formas más eficientes de hacer las cosas (tienen una fórmula para la localización de empresas... ¡así es imposible confundirse!) 


La verdad es que he disfrutado yendo a esas clases, muchos dirán "pero eres erasmus", "no entiendes lo que dice", "en serio, ¿para qué vas?"... no sé...a mí me sirvieron, os digo de verdad que me ha servido ir a esas clases, tal vez no para aprobar el examen, o para coger apuntes o para cualquier otra cosa para la que sirven las clases normales, me han servido para conocer cosas nuevas, cosas que no pensé que podrían ocurrir en una clase, como llevarte la comida y comértela allí, como salir a por un café, levantando a toda la fila de alumnos y volver a entrar, volviendo a levantar al personal, como sentarse en las escaleras a coger los apuntes porque no hay sitio en una clase de trescientas personas o irte a la clase de al lado y ver al profesor mediante un proyector, o como, simplemente no tener con quién dejar al perro y llevarlo a la universidad. Todas estas cosas pasaban en esas clases, y cada vez que una de ellas sucedía yo pensaba... ¡si lo vieran mis profesores de la Unex! 

Y es que son formas diferentes de dar y de recibir clases, formas que, al parecer, en el sistema alemán funcionan, pero reconozcámoslo...no queremos saber qué pasaría si alguien se presenta con su perro en clase... ¡jajaja!

Y bueno, parece que esto se acaba, julio ha terminado y con él el semestre de verano en Passau y por tanto, las clases, y me da pena, lo echaré de menos...

P.D. Por cierto... las clases no servirían, pero... ¡HE APROBADO! =) 
Besos, Sara.

domingo, 10 de julio de 2011

Pasada por agua

Creo que aún estoy sintiendo la lluvia, los truenos y relámpagos de ayer... ¡madre qué locura!...

Resulta que cada año en Passau se realiza un "rave", obviamente ilegal, el cual se acaba cuando viene la policía y manda al personal a casa...pues fue ayer...fue en lo alto de la montaña, al lado del castillo, en un prado verde precioso desde el que se veía todo Passau. Mucha música, mucha gente, mucho alcohol y mucha diversión. Hasta aquí todo normal...un par de nubes a lo lejos, pero sin preocupaciones...

Deberíamos habernos preocupado. En menos de dos minutos empezó a caer la tormenta del siglo y todos tuvimos que salir a correr hacia casa. ¿Problema? ¡Estábamos en una montaña!...imaginad, todos bajando lo más rápido posible, con una tormenta increíble, por un camino que dejaba mucho que desear, rodeado de árboles y lleno de ramas y piedras. Fue como ducharse en el barro...

Cuando llegamos a tierra firme fue como si fuera año nuevo, todo el mundo saltando y aplaudiendo...estábamos vivos... :)

Y es que este año, la fiesta terminó antes de lo previsto... ¿policía?...seguramente estarían riéndose de nosotros, pero...como dijo un amigo mío...¡esto es una aventura!...claro, que como le respondió un alemán...¡Fucking adventure! :) 

lunes, 4 de julio de 2011

Dresden

Esta mañana me he levantado, por un lado, de buen humor :) porque he realizado un viaje este fin de semana, uno bastante bueno y en compañía de buena gente, pero por otro lado, me he levantado un poco triste, pues seguramente, he realizado el que será mi último viaje en mi año de Erasmus :( 

Y es que viajes como este son los que me gustan, conociendo ciudades, aunque tal vez algo más importante, conociendo personas, personas que pensabas conocer pero que tienen su historia, como tú, como yo y como cada persona en el mundo. 

Como siempre, tengo millones de anécdotas de este viaje, empezando por un coche de alquiler estropeado, y por el que perdimos una hora de viaje, pasando por un futbolín de veintidós personas, el cual fue bastante divertido y acabando por robar el desayuno a los australianos de al lado, lo cuales (después de comernos su "nutella") nos enteramos de que no estaban y sin olvidarnos, por supuesto, de la típica broma española de perderse... =)

Pero este viaje ha sido algo más, hemos tenido un momento, ese momento en el que dices ¿cómo hemos llegado a aquí? y es que de un simple juego pueden salir los más íntimos pensamientos...supongo que era un momento que todos necesitábamos, y estábamos en el sitio adecuado, en el tiempo adecuado, así es que salió sólo...y ¿lo mejor?... ¡Qué nos gustó!... compartimos cosas que no habíamos compartido con otras personas y nos liberamos. Al día siguiente aún podíamos sentir todo lo que habíamos hablado la noche anterior y estuvimos más unidos que nunca.

Y es que a veces te das cuenta de que no es necesario estar con una persona a la que conoces de siempre o estar con tu mejor amig@ para expresarte, a veces, lo único que se necesita es alguien que te escuche.

¡Nos vemos pronto! Un beso, Sara.