La experiencia de mi vida...porque siempre habrá una "new life" que contar.

jueves, 14 de junio de 2012

Sonreíd.


Y aquí estoy de nuevo, escribiendo…y de nuevo porque lo necesito…ya os dije que este blog iba a ser más personal o más emocional  ;)

Estos días estoy de exámenes, como cada junio, pero esta vez, no sé por qué, tengo algo en mi mente todo el tiempo, hay muchas cosas que me están pasando que me recuerdan a viejos buenos tiempos, y también a malos. Intento ignorar esos últimos, pero lo quiera o no, están también dentro de mí.

Este junio no he podido evitar acordarme de alguien, y ya digo que no sé muy bien por qué ahora, ya ha pasado tiempo y ahora vuelve a mi mente. Tal vez será porque estoy cumpliendo algo que ella ya cumplió y eso me hace pensarla cada instante. Tal vez será porque tengo que contactar de nuevo con un profesor al que tuve que ver en momentos no muy agradables. Tal vez es porque he estado estudiando auditoría y he pensado en lo mucho que trabajaba. O tal vez porque he estado haciendo un trabajo en el que aparece “Price waterhouse coopers”. No sé.

Lo bueno es que sonrío, porque ella me trae muy buenos recuerdos.  En muy poco tiempo pude conocer a gente increíblemente maravillosa, que a día de hoy y casi cuatro años después siguen conmigo y son amigos que no cambiaría por nada. Es cierto que tras ese pequeño período de tiempo fuimos inculcados por una personita aún más increíblemente maravillosa a estar más unidos y por ello tengo que darle las gracias, pues viví momentos que siempre estarán en mi mente. Y gracias a ella fue también que ante su ausencia no nos alejamos, sino que nos unimos aún más.



Para mí, personalmente, ella significó mucho. Yo venía de pasar tiempo malos, muy malos, y no estaba muy abierta a la vida o a la vida social más bien. Tengo que reconocer que gracias a ella volví a disfrutar, volví a sentir que en el mundo hay gente que merece la pena, volví a creer que después de la tormenta siempre llega la calma, volví a ver que el mundo no se acaba y que puedes seguir viviendo y ser feliz y no sentirte culpable por ello. Sí, es verdad que éramos un grupo, pero todos sabemos que ella nos unía.

Ella era una de esas personas de las que hay pocas, siempre positiva y con una sonrisa ante todo. Sí…me recordaba mucho a él también. Y creo que a pesar de estar poco tiempo junto a ella, lo aprovechamos al máximo, no había más fines de semana o más vacaciones o más puentes para hacer más cosas y aunque luego las despedidas eran tristes, sabíamos que no pasaría mucho tiempo hasta volver a encontrarnos. Aunque recuerdo la última vez, ella dijo que tardaríamos, pero nunca pensé que sería tanto tiempo.

Hay tantas cosas que han pasado en estos tres años, hay tantas cosas que le habría contado, tantas llamadas que habría necesitado hacer, tantas cosas que me gustaría que hubiera vivido conmigo. Pero al menos yo me quedo con una buena sensación, mi adiós fue diferente, en mi adiós, ella sonreía y me decía “hasta pronto” y con eso me quedaré siempre. Creo que tuve suerte, en aquel momento no lo pensé, pero creo que tuve suerte. Para mí siempre estuvo unas horas más con nosotros, nunca pensé que lo que en esos instantes estaba pasando pudiera ser cierto, me avisaron, que algo ocurría, pero yo, inocente, ingenua o no sé qué fue lo que pasó por mi mente que eso, precisamente eso, era impensable.
Supongo que siempre tendré este sentimiento, y me alegro, tener el sentimiento de que sigue aquí con nosotros viviendo su vida, siendo feliz, sonriendo, sólo que por alguna razón no puede contactar conmigo, pero sé que siempre estará ahí para lo que necesite.

Para mí nunca se fue, simplemente no puedo verla ahora, pero no se fue. A veces quiero llamarla, contarle historias, a veces quiero ir a Madrid y presentarme en su casa, porque a pesar de todo sigo esperando que entre en mi cuarto a despertarme como lo hacía cuando nos encontrábamos o porque a pesar de todo el tiempo que ha pasado, aún espero volver a escucharla decir “¡Ala qué guay!” porque ella, ELLA sí que era guay.



Y bueno, sé que a algunos de vosotros este post os gustará, pues aunque os ponga tristes os recordará a momentos vividos, momentos alegres, momentos que siempre estarán en cada uno de nuestros corazones, al igual que estará ella. Así que sonreíd pues esos momentos no han acabado, aún nos quedan muchos por vivir y ella nos sonríe y los vive con nosotros desde dónde esté.

Un beso y buenas noches “pequeñaha”.

lunes, 4 de junio de 2012

Fin de una etapa.

A esta hora, hace una semana, estaba camino de la universidad para dar mis últimas clases. Y durante ese trayecto que he hecho miles de veces y que tan sólo dura unos minutos, iba pensando en lo mucho que ha cambiado mi vida desde mi primer día de universidad.

He vivido tantas cosas en estos cinco años, cinco años qué han pasado volando. He sido una persona que he disfrutado de la vida universitaria, que además he aprendido muchísimo, he conocido gente increíble, gente que me aporta mucho ahora mismo, personas que antes eran conocidos y ahora son de la familia, he vivido experiencias que jamás pensé que viviría, en definitiva, he sido feliz y creo que lo he aprovechado al máximo.

Mi primer día de clase, lo recuerdo como si fuera ayer, llovía, vivía en un barrio que no conocía, no sabía que autobús coger para ir al campus y lo más importante, no sabía dónde estaba mi facultad, ¡no había ido nunca! Finalmente llegué, empapada, pues al final tuve que ir andado, pero llegué...y tras conocer a varios compañeros logramos llegar a la clase...15 minutos, 30, 45...yo no sé cuántos minutos pasaron hasta que la profesora apareció, pero eso nos dio tiempo para conocer a las personas que estarían con nosotros durante los próximos cinco años...y bueno, como comprobé en mi último día de clase, las cosas no han cambiado mucho desde entonces, pues la profesora también llegó tarde, algo a lo que ya estoy acostumbrada, pero, eso sí, tras ambas clases, salí sonriente, sabiendo que eso es lo que me gusta y lo que quiero hacer. 

Es curioso, pues mi primera clase fue la gran temida de primero Contabilidad Financiera I, asignatura que en un futuro me impartiría el mismo profesor que hace una semana me dio mi última clase, ésta más relajada y, las cosas como son, mucho más fácil ;) Por supuesto, en cuanto a temas profesores, ha habido de todo...los que me conocéis sabéis que, por supuesto, tengo una favorita, ¡jeje! pero ella no cuenta. He tenido profesores agradables, profesores con los que hemos reído en clase, profesores que enseñan, pero por el contrario también están los profesores que pasan del tema, profesores no tan agradables o algunos incluso un poco bordes. Pero eso es la universidad, y como ya he dicho, hay de todo. Pero recuerdo especialmente a muchos de segundo, no por ellos, sino por cosas que pasaron con ellos o a través de ellos, ese año éramos especialmente imaginativas, nos dio ponerles motes, hacer dibujos, e incluso inventarnos su vida. Además fue un curso en el que pasamos muchas horas en cafetería, después de un primer año de clases de cuatro a nueve, era maravilloso ir a las ocho de la mañana y dar clase...es irónico, vale...así es que en vez de "aguantar la chapa", íbamos a desayunar, que siempre es más entretenido =) 

Al terminar mi último día, tenía un nudo en el estómago, sabía que volvería a la universidad, pero esa clase, había sido la última vez que me sentaba delante de una pizarra, a escuchar a un profesor, coger apuntes como loca, pero eso sí, siempre con risas y conversaciones con mis compañeros. 



Y bueno, es el fin de una etapa, pero la vida continúa, y hay que darle paso a una nueva. Ahora hay que ponerse a estudiar y sacar estos últimos exámenes antes de emprenderla.

Ahora estaré un poco desconectada, pues el estudio me requiere ;) pero volveré. 

Un beso, y hasta la próxima.